Sanlúcar de Barrameda ha acogido la puesta en marcha de VitiAQUA-Doñana, un proyecto científico promovido por Bodegas Barbadillo y Water Challenge, con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), para mejorar la gestión del agua en la industria vitivinícola del entorno de Doñana.
Según han informado las entidades impulsoras, el proyecto cuenta con una financiación de 400.000 euros del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), y se enmarca en el Marco de Actuaciones Socioeconómicas para Doñana del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La iniciativa se desarrollará durante 14 meses y parte de un escenario marcado, según recoge el comunicado, por la presión sobre los recursos hídricos y el endurecimiento de la normativa. En este contexto, VitiAQUA-Doñana ha planteado ofrecer al sector soluciones técnicas orientadas a la eficiencia y la reutilización del agua, alineadas con los requisitos regulatorios.
Diagnóstico integral en una bodega histórica
El proyecto tomará como caso de estudio a Bodegas Barbadillo, fundada en 1821 en Sanlúcar, donde se realizará un análisis integral del ciclo del agua. El diagnóstico abordará los usos, consumos y corrientes de efluentes, así como las posibilidades de mejora en depuración y reutilización.
El director general de la firma, Víctor Vélez, ha señalado que “la sostenibilidad de la actividad bodeguera y del cultivo es un aspecto clave para una empresa con más de 200 años de historia, muy vinculada a su territorio y comprometida con la innovación desde sus propios viñedos”. Según ha añadido, el proyecto permite “seguir reforzando un modelo de crecimiento sólido y responsable”.
Además del análisis técnico, el estudio examinará el marco normativo aplicable al uso del agua y la gestión de efluentes en la industria agroalimentaria, teniendo en cuenta las particularidades ambientales y socioeconómicas del entorno de Doñana.
Comparación tecnológica y vertido cero
Otro de los ejes del proyecto será la comparación entre las tecnologías de tratamiento de aguas empleadas actualmente en bodegas y otras soluciones orientadas al vertido cero.
En este ámbito, Water Challenge actuará como coordinador y aportará su tecnología de tratamiento de fluidos. Su consejera delegada, Susana García, ha afirmado que “VitiAQUA-Doñana representa una oportunidad muy relevante tanto para el entorno de Doñana como para el sector vitivinícola, ya que nos permitirá evaluar con rigor el potencial de ahorro hídrico del proceso productivo y avanzar hacia modelos de reutilización del agua que eviten la extracción de nuevos recursos del entorno”.
Participación científica y transferencia al sector
El CSIC, a través de sus institutos especializados, asumirá el análisis ambiental y territorial del proyecto y la integración de los resultados desde una perspectiva socioeconómica. También coordinará talleres y encuentros con bodegas, empresas agroalimentarias y administraciones públicas para validar las conclusiones y facilitar su aplicación práctica.
La iniciativa culminará con la definición de un modelo de gestión hídrica sostenible y replicable para la industria vitivinícola del entorno de Doñana, así como con la preparación de una propuesta de I+D+i para desarrollar, a partir de 2027, un proyecto demostrativo a escala real.
El proyecto se integra en la línea de Industria del Marco Socioeconómico de Actuaciones para Doñana, un programa estatal que prevé una inversión superior a 700 millones de euros para compatibilizar la conservación ambiental del espacio natural con la dinamización económica del territorio.




