Bodegas Barbadillo ha presentado en Sanlúcar de Barrameda una nueva temporada del Cuarto Atamán, un espacio incluido en su oferta enoturística que combina patrimonio bodeguero, historia y coctelería en el interior de sus instalaciones del Barrio Alto.
Según ha informado la bodega, la propuesta se desarrolla de la mano de El Botero, establecimiento de copas y coctelería situado en Bajo de Guía, y recupera el concepto de los antiguos speakeasy, los bares clandestinos asociados a la Ley Seca estadounidense. En este caso, la idea se traslada al universo de Barbadillo a través de un recorrido que discurre entre patios, callejuelas interiores y botas centenarias.
El itinerario hasta llegar al Cuarto Atamán forma parte de la propia experiencia. El espacio culmina en una terraza con vistas al casco histórico de Sanlúcar y al entorno de Doñana, según recoge la información difundida por la compañía.

El Cuarto Atamán abrió sus puertas el pasado verano y, en esta nueva edición, Barbadillo ha reforzado su comunicación con una acción que comienza antes de la visita presencial. Bajo el lema “Solo para los que saben llegar”, la iniciativa invita a recorrer previamente los gemelos digitales de las bodegas Barbadillo para descubrir cuál de los recorridos conduce al espacio.
Los participantes deberán localizar una estantería en la que, durante la grabación de la visita virtual, aparecían juntas dos botellas: Atamán Vermut y Atamán V. Quienes las encuentren tendrán que realizar una captura de pantalla, compartirla en Instagram siguiendo y mencionando la cuenta de Atamán, y presentarla después al visitar el Cuarto Atamán.
Como recompensa, recibirán un Cóctel Clandestino, una creación fuera de carta que irá cambiando durante el verano y que, según la bodega, solo podrán degustar quienes hayan completado la acción.
El nombre del espacio hace referencia a Atamán, una marca registrada por Barbadillo en 1943 para comercializar uno de sus vermuts. Décadas después, la recuperación de antiguas botas de Atamán V, conservadas durante más de cincuenta años en las bodegas de la casa, permitió rescatar un patrimonio enológico que ha servido de base para el vermut que comercializa actualmente la firma.
El director de Marketing de Bodegas Barbadillo, Álvaro Alés, ha señalado que “el Cuarto Atamán demuestra que las buenas ideas merecen seguir creciendo”. Alés ha añadido que este año la bodega ha querido potenciar “un proyecto que une patrimonio, enoturismo, innovación y coctelería, invitando al visitante a descubrir el espacio incluso antes de llegar a la bodega”.
Por su parte, Curro Pérez, en representación de El Botero, ha destacado la ilusión con la que afrontan una nueva temporada en el Cuarto Atamán. También ha explicado que la carta de cócteles de autor ha sido diseñada para complementar la experiencia enoturística de Barbadillo con propuestas elaboradas a partir de sus vinos y vermuts.
Con esta nueva edición, Barbadillo ha ampliado su oferta de experiencias vinculadas al patrimonio bodeguero de Sanlúcar. La iniciativa se suma a las propuestas que buscan conectar el enoturismo con nuevos formatos de visita y con el papel de la ciudad como destino ligado a la manzanilla y a la cultura del vino.




