La Junta de Andalucía ha comenzado la reconstrucción del puente que cruza el río Guadiel en la carretera A-303, a su paso por el municipio jiennense de Guarromán. Tras el río atmosférico que ha azotado a gran parte de Andalucía, la crecida del río Guadiel ha provocado la rotura de la obra de drenaje transversal que da continuidad al río bajo la A-303. A consecuencia de ello, la comunicación directa entre los municipios de Linares y Guarromán se encuentra cortada.
La consejera de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Rocío Díaz, ha visitado esta obra de emergencia junto a la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, y el alcalde de Guarromán, Alberto Rubio. Una actuación que se enmarca en la inversión de 260 millones de euros anunciados por el Gobierno andaluz para hacer frente a los daños producidos durante el río atmósférico.
Rocío Díaz ha agradecido el trabajo de los alcaldes que «están al pie del cañón, y dando ejemplo en este momento que estamos viviendo», al igual que ha reconocido la labor de todos los efectivos de la Junta de Andalucía «que están trabajando desde el inicio de este tren de borrasca, velando por la seguridad de los andaluces, anticipándose y cortando carreteras cuando veíamos riesgos e intentando dar con la solución».
Asimismo, ha recordado que, gracias a una primera evaluación provisional de los daños ocasionados por las borrascas, la Gobierno andaluz tiene previsto invertir 535 millones de euros en la mejora de la red viaria. De ellos, 260 millones de euros corresponden a obras de emergencia, de los que «se han previsto 40 millones sólo para la provincia de Jaén«. A esta inversión inicial, ha señalado Díaz, le acompañará «una segunda fase destinada al refuerzo urgente del firme, muy afectado por las lluvias».
Durante la visita, la consejera ha explicado que se procedió al corte inmediato de la A-303 que comunica Linares con Guarromán, «aunque no hemos podido iniciar los trabajos de reparación hasta ahora, ya que había que ser cautos y esperar a que bajase el nivel de río», según ha indicado. Este paso está compuesto por siete tubos arco que han colapsado como consecuencia de la fuerte riada, provocando a su vez el hundimiento de la calzada.
Actualmente se trabaja en la demolición de la estructura dañada y retirada total de estos tubos. Concretamente, los trabajos consisten en la sustitución de los tubos por otros de mayor diámetro y en la reconstrucción de la calzada. La actuación concluirá con la instalación de pretiles metálicos de contención de vehículos y señalización horizontal y vertical del tramo. La inversión prevista para esta obra asciende a un millón de euros, y el plazo de ejecución será de tres meses.
Díaz ha remarcado la rápida respuesta del Gobierno andaluz para atender todas las incidencias y. en este sentido. ha afirmado que «se han puesto todos los medios y los recursos a disposición para evitar pérdidas humanas y de bienes», así como «para evitar que muchos municipios queden aislados».
Igualmente, la consejera de Fomento ha recordado que son más de 600 incidencias graves (cortes totales o parciales) las que se han producido en la red viaria autonómica. En estos momentos, 37 carreteras están cortadas en Andalucía y 123 sufren cortes parciales. De ellos, seis carreteras de titularidad autonómica de la provincia de Jaén se encuentran totalmente cerradas al tráfico.
A su vez, ha insistido en que es necesaria la plena implicación del Estado, a través del Fondo de Compensación, y también solicitando formalmente a la Unión Europea que active recursos del Fondos de Solidaridad. Asimismo, ha pedido que los fondos europeos Next Generation se flexibilicen y se destinen, en parte, a solventar la situación.
Carretera entre los Villares y Valdepeñas
Posteriormente, Rocío Díaz y Catalina García se han desplazado a la carretera A-6050, que va de Jaén a Locubín, también dañada por el paso del tren de borrascas. En esta vía se han producido desprendimientos, rotura de obras de fábrica, y un importante deslizamiento a la entrada del municipio jiennense de Valdepeñas, que afecta a una población de 9.000 habitantes. Además, desde hace un año esta carretera ha registrado numerosas incidencias motivadas por las sucesivas borrascas que han afectado a la zona.
Actualmente, según ha explicado la consejera, se está limpiando la zona y «se prevé que en unos días, cuando terminen las lluvias, se pueda iniciar la colocación de mallas para contener los taludes», según ha explicado la consejera, que ha señalado que el montante previsto será de en torno a los 4,5 millones de euros, con un plazo estimado de seis meses que «vamos a intentar reducir, aunque el objetivo principal y prioritario siempre va a ser garantizar la seguridad de las personas».
Las obras de reparación y contención en la carretera A-6050 incluyen actuaciones integrales sobre los tramos afectados por deslizamientos y daños en el firme. Para la estabilización de taludes, se procederá a la instalación de mallas de contención en los puntos más críticos. Para la contención de deslizamientos se ejecutarán muros de escollera y pantallas de micropilotes, garantizando la seguridad de la plataforma.
Las obras de fábrica dañadas serán reparadas mediante la retirada de los tubos colapsados y su sustitución por conductos de diámetro adecuado a la sección hidráulica necesaria, asegurando el correcto drenaje de la vía. Asimismo, se llevará a cabo la reposición del paquete del firme y de la plataforma afectada en los tramos más deteriorados de la A-6050. Finalmente, se instalarán sistemas de contención de vehículos y se actualizará la señalización vertical y horizontal, garantizando la seguridad vial en los tramos intervenidos.
Además de las consejeras y el alcalde, también han acudido a la visita el delegado del Gobierno de la Junta en Jaén, Jesús, Estrella, el director general de Infraestructuras Viarias, Alfonso Lujano, y el delegado territorial de Fomento en Jaén, Miguel Contreras.




