Enésimo capítulo de la guerra abierta entre el Ayuntamiento y la Policía Local. La Hermandad del Resucitado de Sanlúcar ha recibido una propuesta de sanción de 30.001 euros por la salida realizada el pasado 8 de diciembre, que incluía el traslado, misa jubilar y rosario vespertino por el 150º aniversario de las Hermanas de la Cruz
La imagen fue trasladada a las 9 de la mañana desde la Iglesia de San Francisco hasta el Convento de las Hermana de la Cruz de Sanlúcar de Barrameda, un recorrido de apenas 200 metros. La sanción se impone al no contar, según la denuncia formulada, con autorización municipal expresa, a pesar de que esta se había realizado con la antelación suficiente y de la misma manera que las diferentes hermandades comunican al Ayuntamiento sus cultos externos. «El silencio administrativo por parte del Ayuntamiento es el culpable de toda la situación», señalan desde el entorno más próximo a la Hermandad.
El acta de denuncia recoge como infracción “la celebración de espectáculos públicos o actividades recreativas quebrantando la prohibición o suspensión ordenada por la autoridad correspondiente por razones de seguridad pública”. La propuesta se ampara en la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana, en su artículo 35.3, y califica los hechos como infracción muy grave, con una sanción propuesta de 30.001,00 euros.
En la descripción de los hechos, la hoja de sanción señala que se realizó la actividad “quebrantando la suspensión o prohibición previamente decretada por la autoridad competente”. Añade que el responsable comunicó que había informado a la Unión de Hermandades, que posteriormente trasladó esa comunicación a la Delegación de Fiestas; una circunstancia que este periódico ha comprobado, ante lo que recibió silencio administrativo.
La hermandad solicitó la autorización a través del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, que registró la petición en el Ayuntamiento por el procedimiento habitual. Sin embargo, aseguran que no obtuvieron respuesta antes de la fecha prevista para la salida, en un contexto marcado por la falta de efectivos de la Policía Local.

La Policía Local, por su parte, sostiene en el acta que no existía autorización y fundamenta en ese extremo la propuesta de sanción por entender que la celebración vulneraba una suspensión adoptada por motivos de seguridad pública.
El expediente deberá continuar ahora su tramitación administrativa. La hermandad podrá presentar alegaciones antes de que se dicte resolución definitiva sobre una sanción que, por su cuantía, tiene un impacto directo en la corporación y añade un nuevo episodio al conflicto abierto en torno a la cobertura policial de actos públicos en la ciudad, y que preocupa ante la inminente llegada del Carnaval, las actividades religiosas de Cuaresma y la propia Semana Santa.




