Las Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda y una cepa cargada de uvas han quedado reunidas en una fotografía que conecta dos referencias estrechamente ligadas a la ciudad: la tradición ecuestre de sus playas y el origen del milagro de su Manzanilla. Detrás de la imagen está el fotógrafo sanluqueño José Jiménez, que ha dedicado los últimos meses a preparar una escena construida mediante impresión 3D, trabajo escultórico y fotografía, sin recurrir a inteligencia artificial.
Jiménez ha explicado que cada año intenta buscar una perspectiva diferente de las carreras y que, en esta ocasión, partió de una idea concreta: incorporar una cepa de uva en primer plano mientras los caballos galopaban por la playa. “Cada año intento hacer fotografía diferente de la carrera de caballos de Sanlúcar de Barrameda. Este año la idea era usar una cepa de uva”, ha señalado el fotógrafo, que comenzó realizando un boceto de cómo quería que quedara la composición.
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El tamaño de una cepa real planteaba, sin embargo, dificultades para trasladarla hasta la playa. A partir de ahí comenzó un proceso que ha requerido varias semanas de pruebas, modificaciones y correcciones. Jiménez recurrió a un amigo, Fran, y a su empresa especializada en impresión 3D para trasladar aquella primera idea a un objeto físico manejable.
Una vez impresa la pieza, todavía quedaba conseguir que tuviera una apariencia natural. Para ello ha contado con el escultor Jesús Guerrero, encargado de trabajar el color y las texturas. “Poco a poco, aquella pieza que había empezado como una idea en mi cabeza, empieza a parecerse a una cepa de verdad. Yo diría que muy de verdad”, ha relatado Jiménez.
El fotógrafo ha completado después la recreación incorporando hojas para aproximar todavía más la pieza al aspecto de una cepa. Con el elemento principal preparado tras meses de trabajo, faltaba la parte más imprevisible: conseguir la fotografía durante las carreras y entre los miles de espectadores congregados en la playa.
Jiménez ha explicado que tuvo que probar diferentes ubicaciones y encuadres mientras esperaba el paso de los caballos. “Tocaba probar, moverme, volver a probar, cambiar de ángulo, esperar y volver a intentarlo”, ha recordado. El momento buscado llegó finalmente durante la tercera carrera.
El resultado muestra la cepa y sus racimos ocupando el primer plano sobre la arena, mientras varios caballos pasan al fondo junto a la orilla. A la derecha, otro recipiente con uvas completa una composición en blanco y negro que vincula visualmente las carreras, la playa y la tradición vitivinícola sanluqueña.
Para su autor, el trabajo previo forma parte de la fotografía tanto como el instante del disparo. “Quizás lo que más me gusta de esta imagen no es sólo el resultado, es todo lo que hay detrás”, ha asegurado. “Porque al final, para mí, hacer una fotografía no es sólo apretar el disparador, es intentar contar una historia. Y esta vez, esa historia tenía mucho de Sanlúcar”, ha concluido José Jiménez.