La alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda, Carmen Álvarez, ha recibido en el Palacio Municipal a las cinco profesionales que se han incorporado para la puesta en marcha de la oficina de inserción sociolaboral para colectivos vulnerables, prevención del absentismo escolar y apoyo a la población migrante, que estará ubicada en el Centro de Servicios Sociales Comunitarios del Barrio Alto.
Según ha informado el Ayuntamiento, el equipo está formado por una psicóloga, una educadora social, una trabajadora social y dos integradoras sociales, que desarrollarán su labor en este nuevo servicio dirigido a personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
La iniciativa cuenta con una inversión de 590.000 euros financiada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en el marco del protocolo de colaboración firmado el pasado mes de junio dentro del denominado Acuerdo de Doñana, según ha explicado el Consistorio.
Las cinco profesionales han sido seleccionadas mediante una convocatoria pública de funcionarios interinos por programas, a través del sistema de concurso de méritos, con el objetivo de cubrir de forma inmediata estos puestos vinculados al desarrollo del proyecto. El Ayuntamiento ha precisado que los nombramientos tienen carácter temporal y que la interinidad finalizará cuando concluya el programa. Todas trabajarán a jornada completa, salvo una de las integradoras sociales, que lo hará a tiempo parcial.
El nuevo equipo atenderá a colectivos vulnerables o en riesgo de exclusión, entre ellos familias, infancia, juventud, víctimas de violencia o discriminación y población migrante. Según los datos trasladados por el Consistorio, más del 80% de las personas atendidas actualmente por los servicios sociales municipales podrían beneficiarse de estas actuaciones, además de otros usuarios derivados desde distintos servicios.
El Ayuntamiento ha señalado que la iniciativa responde a la situación social del municipio, donde persisten índices elevados de pobreza y desigualdad, circunstancias que afectan a numerosas familias, aunque también ha apuntado que las cifras de desempleo han experimentado un descenso en los últimos años.
El servicio ofrecerá atención integral a personas en situación de vulnerabilidad, con una primera fase de evaluación para identificar las necesidades de cada caso y determinar los recursos más adecuados. A partir de ese diagnóstico se pondrán en marcha actuaciones de mediación, acompañamiento social y talleres preventivos, tanto a nivel individual como grupal o comunitario. Entre las medidas previstas figuran también campañas contra el racismo en centros educativos.
Durante el encuentro, en el que ha estado presente el delegado municipal de Servicios Sociales, Miguel Ángel Casal, la alcaldesa ha valorado la incorporación de este nuevo equipo y ha asegurado que el servicio “dignifica los servicios sociales” y busca mejorar las condiciones de vida de la población más vulnerable de la ciudad, con el objetivo de avanzar en la inclusión sociolaboral de estos colectivos.




