La Plataforma Ciudadana por la Conservación, Cuidado y Ampliación del Arbolado Urbano y Periurbano de Sanlúcar de Barrameda ha celebrado este lunes una concentración en la Avenida de la Manzanilla para expresar su rechazo al sellado de alcorques vacíos en esta zona de la ciudad.
Según ha explicado el colectivo, la convocatoria se ha realizado con carácter urgente durante el fin de semana, al encontrarse ya en marcha los trabajos de cementación de algunos de estos espacios. La protesta se celebró en la tarde de este lunes y contó con la presencia de vecinos que han ocupado alcorques vacíos o ya cubiertos con los lemas “Aquí falta un árbol” y “Aquí había un árbol”.
Los participantes han utilizado además paraguas abiertos para representar la copa de los árboles y visibilizar, según la plataforma, el déficit de sombra que provoca la pérdida de arbolado en la vía pública. Con un presupuesto que “ronda entorno a los 115.000 euros en materiales” para la conservación y mejora de la Avenida de la Manzanilla, la plataforma considera que la supresión de alcorques “va totalmente en la dirección contraria a lo que se declara”. En su intervención, ha añadido que esta actuación “condena a un aumento de la radiación térmica y reduce el drenaje natural del suelo”.
El colectivo ha defendido que el arbolado de alineación no debe entenderse como un elemento ornamental prescindible, sino como una infraestructura vinculada a la salud pública. En este sentido, ha dirigido su petición a los responsables políticos municipales y a la alcaldesa, Carmen Álvarez, para que se priorice la infraestructura verde frente al cemento en esta avenida.
“Las aceras son un espacio vivo, no un desierto de cemento, queremos que el verde se recupere en ellas, queremos cada alcorque vacío replantado”, han manifestado durante la concentración. La plataforma ha pedido también que no se reduzca la cobertura arbórea de las aceras y que la avenida pueda convertirse en un corredor de sombra y frescor.
La intervención ha concluido con una solicitud expresa al Ayuntamiento para que se ordene el cese definitivo del sellado de alcorques y se repongan los que ya han sido suprimidos. El colectivo ha recordado a los responsables municipales que, a su juicio, tienen la responsabilidad de garantizar a la población local un entorno urbano “habitable, fresco y saludable”.




