Un conductor del servicio de transporte urbano de Sanlúcar de Barrameda fue presuntamente agredido después de recriminar al ocupante de un turismo que estaba estacionado en una parada reservada para autobuses, según ha denunciado el colectivo de trabajadores del servicio.
Los hechos se produjeron cuando el autobús llegó a una parada ocupada por un vehículo particular con su conductor en el interior. Esta situación impidió que el autobús pudiera aproximarse correctamente al bordillo para realizar la subida y bajada de pasajeros.
Como consecuencia, una persona usuaria en silla de ruedas tuvo que descender del autobús directamente a la calzada, una maniobra que, según denuncian los trabajadores, supuso un importante riesgo para su seguridad.
Una presunta agresión tras recriminar la ocupación de la parada
Según el relato difundido por el colectivo, el conductor del autobús recriminó al ocupante del turismo que estuviera utilizando un espacio reservado exclusivamente para el transporte público. En ese momento, el conductor del vehículo habría reaccionado de forma violenta, bajándose del coche y agrediendo al trabajador.
Siempre según esta versión, una patrulla de la Policía Local que pasaba por la zona presenció la situación e intentó dar el alto al presunto agresor. Sin embargo, este emprendió la huida antes de poder ser interceptado.
Los trabajadores han anunciado que los hechos serán puestos en conocimiento de las autoridades competentes para que se investiguen las circunstancias de lo ocurrido y se depuren las posibles responsabilidades.
Los trabajadores reclaman mayor respeto al transporte público
A raíz de este suceso, el colectivo ha vuelto a denunciar la ocupación habitual de las paradas de autobús por vehículos particulares, una práctica que consideran peligrosa y que dificulta la prestación del servicio.
Los trabajadores recuerdan que estos espacios están destinados exclusivamente a los autobuses y advierten de que bloquearlos perjudica especialmente a las personas con movilidad reducida, además de comprometer la seguridad de los usuarios y de los propios conductores.
Por último, han trasladado su apoyo al compañero agredido y han reclamado un mayor respeto hacia el transporte público, sus profesionales y los viajeros que hacen uso del servicio cada día.




