El Consejo de Gobierno ha aprobado la Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva, el primer documento de planificación elaborado en Andalucía específicamente para esta actividad y en cuya redacción han participado activamente ciudadanos, agentes económicos y sociales, asociaciones ganaderas y administraciones públicas. La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural es la impulsora de esta iniciativa en la que colaboran las consejerías de Sanidad, Presidencia y Emergencias; y de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
El objetivo principal de la estrategia es aumentar la estabilidad del sector de la ganadería extensiva de Andalucía, facilitando la coordinación de instrumentos de apoyo, fomentando la innovación e impulsado la formación de quienes se dedican a esta actividad. Entre otras vías de trabajo, se apuesta por seguir avanzando en sanidad animal, en la búsqueda del necesario relevo generacional y en la incorporación de tecnologías compatibles con un modelo productivo respetuoso con el bienestar del ganado y la conservación del entorno.
Asimismo, se contemplan también actuaciones encaminadas a fortalecer la cadena de valor y a mejorar la diferenciación y comercialización de los productos derivados de la ganadería extensiva. Por otro lado, se busca también reconocer la función social de los ganaderos, un elemento clave para fijar la población a los territorios rurales, dinamizar la economía de estas áreas y preservar prácticas tradicionales que forman parte del patrimonio cultural andaluz.
En el plano económico, se estima que la primera Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva conllevará la movilización de más de 457 millones de euros en cincos años, entre 2026 y 2030. Estos recursos estarán cofinanciados por la Junta de Andalucía (a través de las consejerías de Agricultura y Sostenibilidad) y por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader).
Concretamente, se prevén movilizar 436,5 millones de euros para el desarrollo de iniciativas que mejoren la competitividad de las explotaciones ganaderas de extensivo de Andalucía; 13,6 millones de euros para I+D+i; 4,3 millones de euros para actuaciones ligadas al medio ambiente; 1,6 millones de euros para simplificación administrativa; y algo más de un millón de euros para promoción y diferenciación de los productos derivados de este modelo de ganadería.
La estrategia reúne un total de 52 medidas entre las que destacan iniciativas dirigidas a promover un Pacto Andaluz por la Ganadería Extensiva; crear una categoría específica para esta actividad en los premios anuales que concede la Consejería de Agricultura; reforzar la Escuela de Pastores de Andalucía; y crear una Comisión Andaluza para la Ganadería Extensiva. También tienen gran relevancia las actuaciones que buscan incorporar jóvenes al sector, modernizar las explotaciones o mejorar las líneas de seguros, especialmente las relacionadas con sequía en pastos.
Asimismo, la Estrategia contempla también, entre otras iniciativas, potenciar la Red de Áreas Pasto-Cortafuegos de Andalucía (Rapca). Con estas medidas, se busca incrementar tanto la superficie mantenida como el número de cabezas de ganado ligadas a esta actividad en Andalucía.
Importancia social, económica y ambiental
La ganadería extensiva es un elemento clave para numerosos municipios de Andalucía ubicados en zonas rurales, ya que ofrece oportunidades que inciden en la generación de riqueza y empleo. Esta actividad contribuye a fijar la población al territorio y, por tanto, a evitar el abandono de núcleos ubicados en áreas que tradicionalmente han estado ligadas al sector primario.
Andalucía cuenta con cerca de 24.300 explotaciones de extensivo que suponen el 80% de las fincas ganaderas y que reúnen a más de tres millones de animales (51% de las cabezas de ganado). Destaca especialmente el ganado ovino con más de 1,6 millones de ejemplares en extensivo (90% del censo andaluz). Le siguen en importancia el caprino con alrededor de 455.800 animales en este tipo de explotaciones; el bovino, con unos 399.200 ejemplares; y el porcino, con algo más de 604.700 cabezas en extensivo.
Respecto a su valor ambiental, esta práctica ganadera fomenta la conservación del entorno natural al valerse de él para la alimentación de los animales, ya que se desarrolla fundamentalmente sobre pastos. En la actualidad, Andalucía cuenta con más de tres millones de hectáreas de pastos, extensión que supone un tercio (34%) del total.
La ganadería extensiva ofrece además un servicio de control de la vegetación que es muy importante en épocas de alto riesgo de incendios forestales porque su práctica reduce la biomasa vegetal de los montes. La apuesta mayoritaria de los ganaderos por razas autóctonas adaptadas a la orografía y condiciones ambientales permite alcanzar máximos estándares de bienestar animal y aprovechar recursos que de otra forma no podrían ser utilizados.




