El Consejo de Gobierno ha acordado declarar la situación excepcional para poder otorgar las ayudas a municipios afectados por catástrofes, aprobando así un paquete de ellas por 35 millones de euros dirigido a municipios y entidades locales afectados por las incidencias producidas por el impacto del enjambre de borrascas en toda Andalucía entre el 23 de enero y el 16 de febrero de 2026.
En este sentido, las ayudas se destinarán principalmente a la restitución, reparación y rehabilitación de las infraestructuras e instalaciones públicas de titularidad local, que han resultado dañadas o afectadas por estas semanas encadenadas de temporal, en concreto, en el periodo comprendido entre el 23 de enero y el 16 de febrero de 2026.
La cuantía máxima disponible para estas actuaciones asciende a 35 millones de euros, de acuerdo con la disponibilidad presupuestaria de las partidas correspondientes al programa Cooperación Económica y Coordinación con las Corporaciones Locales, integrada en el Plan de Cooperación Municipal. Igualmente, se ha acordado la concesión de anticipos de pago presupuestario a cuenta de las subvenciones que se concedan, con el fin de agilizar los trámites y comenzar cuanto antes a actuar en las zonas que han sido más castigadas por este fenómeno atmosférico sin precedentes en Andalucía.
Los municipios y entidades locales autónomas afectadas tendrán un plazo de diez días para solicitar estas ayudas tras la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de la declaración de situación excepcional. Seguidamente, se remitirán a la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en su provincia, como responsable de la ejecución de la fase de recuperación, junto a una valoración técnica y económica de los daños sufridos como consecuencia de la situación de emergencia producida.
Así, desde el 23 de enero de 2026, las ocho provincias andaluzas padecieron los efectos de este paso continuo de borrascas atlánticas, con lluvias torrenciales y fuertes vientos, que se sucedieron sin apenas tregua. Esta situación dejó episodios de precipitaciones intensas, provocando desbordamientos de ríos, más de 11.000 desalojados y riesgos de precipitaciones acumuladas de 200-300 litros por metro cuadrado en algunas zonas, manteniendo a Andalucía en alerta constate por temporales de viento y agua no vividos hasta ahora en la comunidad.
El envío de avisos a teléfonos móviles mediante el sistema Es-Alert (hasta diez registrados) ha sido clave en la gestión de la emergencia, permitiendo a la Junta lanzar avisos masivos directamente a los móviles para alertar de riesgos a la población, apoyando la atención de más de 13.000 incidencias por el servicio de Emergencias 112 de la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias de Andalucía.
Igualmente, desde el citado 23 de enero se activan las primeras fases del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones en Andalucía (PERI), por las incidencias acumuladas en toda la región. Ante la evolución de las lluvias, en un contexto marcado por suelos saturados y un elevado riesgo de inundaciones, el 3 de febrero se elevó la fase de emergencia a situación operativa 2, con un refuerzo inmediato de los recursos y la incorporación de medios extraordinarios de otras administraciones públicas. Junto con la activación del plan autonómico, el enjambre de borrascas provocó una activación generalizada de planes territoriales de emergencia (PTEL) a nivel local en todas las provincias andaluzas.
En la gestión de la emergencia en los Puestos de Mando Avanzado (PMA) de todas las provincias andaluzas intervinieron recursos humanos procedentes de los operativos de la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias de Andalucía (Protección civil de Andalucía, Infoca, Grupo de Emergencias de Andalucía), Emergencias 061, Agentes de Medio Ambiente, Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias, Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía, Cruz Roja, Voluntarios de Protección Civil, geólogos del Grupo de Asesoramiento de desastres y emergencias GADE, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y se dispuso de medios materiales como helicópteros, vehículos pesados, embarcaciones, ambulancias UVI, retroexcavadoras, medios de logística, ambulancias y vehículos ligeros, entre otros.




