El Grupo Municipal Socialista ha anunciado que ha interpuesto una denuncia judicial contra la alcaldesa de Sanlúcar, Carmen Álvarez, tras el incidente ocurrido en el pleno del pasado lunes 26 de enero, en el que, según denuncian, fueron expulsados del salón de plenos «sin motivo justificado y vulnerando sus derechos fundamentales como concejales».
«La actitud de Carmen Álvarez es un auténtico atentado contra la democracia», ha señalado el PSOE en un comunicado en el que asegura que la alcaldesa «perdió los papeles», llegando a decir en medio del pleno que «el pueblo soy yo», antes de ordenar el desalojo de todos los ediles socialistas, según han manifestado en un comunicado.
Los hechos se produjeron durante el turno de ruegos y preguntas. El concejal socialista Pacote Pizarro preguntó si el Delegado de Seguridad Ciudadana «estaba dando instrucciones a las hermandades para que solicitaran autorización a la Subdelegación del Gobierno para la celebración de manifestaciones», lo que a juicio del PSOE «implicaría una falsedad», ya que se trataría en realidad de «salidas procesionales».
A continuación, los socialistas plantearon si el Primer Teniente de Alcaldesa «había mentido en el pleno de noviembre» respecto a la existencia de un contrato de mantenimiento de ascensores en edificios públicos, señalando que «el técnico de la unidad de contratación nos había informado que no había contrato en vigor». También se interesaron por la respuesta municipal ante la alerta emitida por el 112 el fin de semana anterior, preguntando «quién había estado al frente de las emergencias municipales» y recordando que «no hay director de emergencias» en el Ayuntamiento.
Por último, se dirigieron directamente a la alcaldesa para preguntarle «acerca de su posible imputación a consecuencia de la denuncia de varios trabajadores municipales por presunto acoso laboral». Según el comunicado del PSOE, fue entonces cuando «la actitud antidemocrática de Carmen Álvarez culminó», ordenando a la Policía Local el desalojo del grupo socialista. «Los agentes de la autoridad manifestaron su extrañeza», indica el texto, «ya que la orden de desalojar fue dada sin que previamente se hubiese llamado al orden a todos los concejales», por lo que preguntaron de nuevo a la alcaldesa, quien «reiteró que se expulsara al partido socialista».
«El comportamiento de la alcaldesa es inadmisible», ha expresado el grupo socialista, que sostiene que «lo único que hizo el Partido Socialista fue ejercer su papel de oposición, preguntando sobre asuntos de importancia para la ciudad».
El PSOE ha insistido en que seguirá ejerciendo su labor institucional: «No vamos a consentir que se vulneren nuestros derechos como representantes públicos» y ha anunciado que “esta situación ha obligado a denunciar los hechos en el juzgado”.




