La Diputación de Cádiz ha participado en Budapest en el Pathways2Resilience Summit (P2R Summit), un encuentro de alto nivel que reúne a regiones de toda la Unión Europea comprometidas con el desarrollo de estrategias de adaptación al cambio climático. La presencia de la institución provincial en este foro ha permitido intercambiar experiencias, compartir aprendizajes y establecer redes de colaboración con otros territorios europeos que afrontan retos climáticos similares.
El Summit ha contado con la participación de referentes europeos de primer nivel en materia de resiliencia climática, como Kata Tüttő, presidenta del Comité Europeo de las Regiones, y Philippe Tulkens, responsable de la Misión Europea de Adaptación al Cambio Climático en la Comisión Europea. Sus intervenciones han puesto de relieve el papel clave que desempeñan las administraciones regionales y locales en la construcción de una Europa más resiliente frente al cambio climático.
Durante el encuentro también se han presentado los detalles del apoyo que el programa Pathways2Resilience brindará a las regiones participantes para el desarrollo de sus proyectos de adaptación. Este acompañamiento incluye un programa de capacitación especializado, acceso a herramientas metodológicas y casos de éxito europeos, así como servicios de asesoría personalizados, orientados a facilitar la correcta implementación de las iniciativas y a reforzar las capacidades de las administraciones participantes.
La Diputación de Cádiz participa en el programa Pathways2Resilience a través del proyecto URRACA (Urban Rivers Adaptation in the Province of Cádiz). Esta iniciativa, que se desarrollará hasta junio de 2027, tiene como objetivo reforzar la resiliencia climática de la provincia mediante la adaptación de ríos urbanos, integrando soluciones basadas en la naturaleza, planificación estratégica y participación ciudadana. Entre los resultados esperados se incluyen la elaboración de planes de acción para tramos fluviales de alto riesgo, el refuerzo de las capacidades técnicas e institucionales de los municipios y el desarrollo de un modelo replicable que contribuya a reducir los riesgos climáticos, recuperar ecosistemas fluviales y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.




